Estos últimos días se han anunciado las nuevas líneas estratégicas del plan SmartCat, poniendo el big data como una de las prioridades TIC de Cataluña; no puedo hacer otra cosa que alegrarme, pues considero que es una gran noticia. La apuesta de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona por las nuevas tecnologías como motor económico contrasta con la poca o nula concienciación que existe en nuestro territorio al respecto; desconozco si existe algún plan TIC para los próximos años en el Valle Aran, no tengo noticias sobre el tema, pero considero que sería necesaria una suerte de “hoja de ruta” ambiciosa, factible y consensuada que permitiese ejecutar esta línea de acción clave para el desarrollo económico del territorio.
En el caso concreto del big data (no voy a alargarme explicándoles las bondades de implementar esta tecnología en el sector turístico, con tan solo teclear en google “big data turismo” podrán encontrar múltiples fuentes, referencias e informes y comprobar la razón de mi postura), considero que tanto empresas como administraciones deben perderle el miedo a esta tendencia global y empezar a implementarla y aprovecharla de la forma adecuada, según cada caso.
En este sentido, y debido por un lado a la animadversión que despierta compartir datos con la competencia, y por otro lado a la gran segmentación que existe en el territorio, tal vez crear una plataforma neutra en la que todos los actores socioeconómicos compartiesen información, y que a cada uno de ellos se les ofreciesen los insights adecuados sería una opción de escala adecuada; Una “oficina de analítica avanzada” que se nutriese de datos internos y externos y que ofreciese a cada actor la información más adecuada para su actividad. Es solo una de las múltiples formas de implementación, pero hace tiempo que considero esta vía la que ofrece una escala óptima.
El sector turístico aranés necesita empezar a aprovechar el big data como activo, fuente de riqueza y herramienta competitiva si desea incrementar la rentabilidad y eficiencia. Y aunque reconozco que no soy imparcial en el asunto, ello no resta veracidad a mi afirmación. Pero debo decir que, en este asunto, y con algunas excepciones, el sector turístico -a nivel estatal, no solo en Aran- está desaprovechando el potencial que ofrece el valor de los datos.
¿Cuántos turistas nos visitan en invierno? ¿Y en verano? ¿De dónde son? ¿Qué aficiones y gustos tienen? ¿Qué esperan de su visita al Valle de Aran? ¿Cuántos días se quedan? ¿Repiten? ¿Cuáles son son patrones de gasto y ocio? ¿Qué mercados tienen mayor potencial de crecimiento? ¿Qué productos o servicios no tienen la demanda cubierta?… Si no podemos responder a todas estas preguntas de forma exacta estamos perdiendo competitividad en un mercado global en el que algunos de nuestros competidores sí pueden responder a esas preguntas, y ya lo están haciendo.
Ya ha arrancado oficialmente la temporada de ski 2016 – 2017; ¿Sabían que datos sociodemográficos y otros derivados de redes sociales muestran que Dinamarca, Bélgica, Holanda y Luxemburgo son/serían países con una alta tasa de clientes “target” internacionales para el Valle de Aran? Yo me di cuenta hace unas semanas, en uno de mis experimentos buscando, mezclando y correlacionando datos. Imaginen lo que se podría hacer en el Valle con un sistema de información integral.
Jacint Berengueras, CEO OCstem Solutions