Como es sabido, el Gobierno de la Generalitat de Catalunya ha convocado hace poco un referendum unilateral de independencia que próximamente se hará oficial. Mi intención en esta columna de opinión no es hablar de las razones de unos y otros, errores cometidos o posibles repercusiones; Permítanme ser pragmático y enfocar el tema desde una óptica netamente aranesa.
Hasta ahora, la demanda de un referendum para re-definir la relación de Cataluña con España ha estado en segundo -o tercer- plano para la mayoría de la sociedad aranesa y ausente destacada del debate político oficial. Sin embargo, la situación actual requiere que se abra el debate y se produzca la confrontación de ideas y búsqueda de consensos que permitan a Aran, como territorio y respetando las diversas sensibilidades, alcanzar un posicionamiento inteligente que le permita salir reforzada de la contienda entre Cataluña y España.
Considero que es un buen momento para plantearnos disponer de circunscripción electoral propia; no depender de la “benevolencia” (o estrategia tacticista electoral, como prefieran llamarle) de partidos supraterritoriales a la hora de hacer sus listas provinciales, para que Aran SIEMPRE tenga una voz netamente preocupada por los intereses del Valle y no por los de partido en las cámaras de decisón autonómicas, estatales y continentales. Si en algo se puede mejorar la ley de Aran, creo que este punto sería algo que servidor incluiría.
Sin desafiar a nadie, sin levantar la voz y sin crear tensiones con otros organismos, el Valle de Aran tiene ante sí la oportunidad única de reivindicar un nuevo modelo que le permita tener voz propia en los organos de decisión política supraterritoriales de forma permanente y asegurada. Actualmente se da el caso que aunque disponemos de dos diputados de formaciones radicalmente opuestas en el Parlament de Catalunya, ninguno de ellos representa netamente el sentir mayoritario de la población -A los resultados electorales en el territorio me remito-.
Obviamente debemos estar orgullosos de nuestro nivel de autogobierno, nuestros símbolos, nuestra lengua, nuestra cultura y nuestra historia; eso creo que nadie lo discute. Pero si Aran desea un mayor reconocimiento debe disponer de la capacidad de escoger a representantes propios para defender los intereses del pueblo aranés allá donde sea posible.
Siempre digo en tono jocoso que el único cargo político que me interesa no existe, la Presidencia de los Estados Unidos de Europa; pero quien sabe, tal vez no sea ninguna broma plantearse que en 2019 desde el territorio podamos escoger directamente a nuestro representante en el Parlamento Europeo. #AranenEuropa2019
Articulo por Jacint Berengueras, CEO Ocstem Solutions